Los primeros
de la década fueron los de exprimir la mollera, los de ejercitarse, los de
aprendizaje. La magia era una religión. Más de 600 actuaciones en Galicia,
otras en Madrid, Suiza, Holanda, Portugal, Cataluña, Euskadi...
Hace "magia de cerca" en pubs y restaurantes. Trabaja la magia de la comunicación
en uno de los escenarios más auténticos: las fiestas populares. Estudia en
la Escuela Mágica de Madrid. Se presenta en congresos internacionales en Madrid,
Estados Unidos y varios países de Europa. Canaliza sus propias creaciones
a través de la firma comercial "Os Xogos do Raposo".
Magos de reconocido prestigio afirman que sus creaciones están en la vanguardia
de la magia en Europa y en el mundo. El Juego del Pulpo, la Rana Adivina,
el Juego de la Muela, la Plaga del Faraón y otros muchos efectos sorprendieron
a los magos más exigentes. Esta etapa marca un antes y un después en el futuro
de su vida artística.