Si de las maletas de los de la diáspora, nacen ilusiones, de la maleta de Antón nació Facundo. un hombrecito de cartón piedra que habla, piensa, discute, se rebela, y siempre responde por si mismo, cuando le preguntan y hasta cuando no le preguntan.
1977
1980
Entonces, Antón deja de ser Antón para ser "O Mago Antón" Se hace profesional de la magia. El y Facundo obtienen una mención especial en los Premios de la Crítica de Galicia. Cuando recogió el premio, su discurso de agradecimiento tenía una sola palabra, la que todo el mundo cita cuando ve a Facundo: "Tranquilidá"
Los primeros de la década fueron los de exprimir la mollera, los de ejercitarse, los de aprendizaje. La magia era una religión. Más de 600 actuaciones en Galicia, otras en Madrid, Suiza, Holanda, Portugal, Cataluña, Euskadi...
Hace "magia de cerca" en pubs y restaurantes. Trabaja la magia de la comunicación en uno de los escenarios más auténticos: las fiestas populares. Estudia en la Escuela Mágica de Madrid. Se presenta en congresos internacionales en Madrid, Estados Unidos y varios países de Europa. Canaliza sus propias creaciones a través de la firma comercial "Os Xogos do Raposo".
Magos de reconocido prestigio afirman que sus creaciones están en la vanguardia de la magia en Europa y en el mundo. El Juego del Pulpo, la Rana Adivina, el Juego de la Muela, la Plaga del Faraón y otros muchos efectos sorprendieron a los magos más exigentes. Esta etapa marca un antes y un después en el futuro de su vida artística.